Bingata – El arte del teñido

Por el Profesor Marcelo Carballal

Bingata


Diseño de bingata

  Aquellos que visitan Okinawa frecuentemente compran manteles, decoraciones para paredes, biombos y kimonos hechos de bingata, uno de los productos teñidos representativos del Japón, cuya calidad ha sido reconocida como equivalente al yūzen de Kyōto. Es una de las técnicas más apreciadas (y costosas) por los resultados vivaces que pueden obtenerse.

  Bin significa “color vívido” y kata (o gata, por eufonía), hace referencia a la técnica de teñido empleando plantillas de papel de estarcido, utilizadas para crear motivos sobre tela, los cuales son coloreados con tintas hechas de plantas locales.


Aplicación de los colores sobre los motivos

  El método de teñido del bingata fue introducido en Okinawa a través de la isla de Java (Indonesia) durante el siglo XIV, cuando el entonces reino de Ryūkyū comerciaba activamente con el sudeste asiático. En aquel entonces, el bingata era utilizado para las vestimentas de las mujeres de la corte; sin embargo, actualmente no es algo común toparse con kimonos de bingata debido a su costoso precio y a su producción limitada. Sólo se pueden ver como parte del vestuario de los artistas de danzas tradicionales okinawenses.

  Durante la época del reino de Ryūkyū (1429-1879), la corte había otorgado una autorización especial a tres familias ryukyuenses (los Takushi, los Chinen y los Gusukuma — o Shiroma) para que fuesen los tintoreros (entendiendo por este término a aquellos artesanos encargados de la tintura de las telas) oficiales de bingata. Pasando la tradición de generación en generación, los diseños de dichas familias se centraron en temas de pinos, bambúes, flores de ciruelo, grullas, tortugas, gansos, crisantemos y paisajes naturales.


Diseño de bingata (realizado por Keisuke Serizawa, 1948)

  Debido a su ubicación geográfica, el clima de Okinawa es diferente al del resto del Japón, y también lo son su flora y su fauna. Esta diferencia con el resto del país provocó que los colores y motivos utilizados en Okinawa fuesen diferentes de aquéllos de las otras islas del Japón: colores más vívidos, sujetos naturales como flores (glicinas e hibiscos) y pájaros locales.

  Los colores básicos utilizados son cinco: rojo, amarillo, verde, azul y violeta. El amarillo, obtenido de una planta autóctona llamada fukugi, es el típico color de fondo de los teñidos bingata de Okinawa. Dicho color se obtiene a través de la mezcla del pigmento amarillo con un rojo oscuro, siendo el resultado final un amarillo rico en matices anaranjados. Antiguamente, el uso de este color estaba prohibido para aquellos que no formasen parte de la familia real. La nobleza de Ryūkyū utilizaba un color azul pálido, mientras que los plebeyos teñían sus vestiduras de color índigo o negro.

Intérprete de danza okinawense vestida con un diseño en bingata

  Otro de los colores típicos de Okinawa es el azul índigo tendiente al turquesa. El pigmento para elaborar este color se extrae de una planta local, pero está trabajado con una técnica diferente de la del resto del Japón, siendo la misma más similar a aquella de los países subtropicales, en la cual el pigmento en cuestión es obtenido por precipitación.

  El rojo, obtenido a través del carmín, es también otro de los colores frecuentemente utilizado en los fondos del bingata. Y el verde y el violeta se obtienen mezclando los otros colores.

  El estarcido se confecciona superponiendo láminas de shibugami, un papel especial hecho con fibras de mora. Las láminas de shibugami son trabajadas a mano y encoladas en tres estratos, para luego ser tratadas con tanino de kaki y vapor. De este modo, el papel se vuelve resistente, pero adaptable a ser humedecido sin deformarse y a ser grabado con punzones cuando ya esté seco para obtener los motivos deseados.

  Aplicación de la pasta de almidón de arroz sobre el fondo

  El procedimiento con estarcido se desarrolla en varias fases:

  1. El estarcido es apoyado en la tela, mientras que con una espátula se aplica una pasta de almidón de arroz (norioki) con el fin de proteger las zonas que no deben ser teñidas (inicialmente los contornos del motivo y el fondo), cubriendo así las zonas vacías en el estarcido.
  2. Después del secado de la pasta, el diseño es coloreado en las zonas que quedaron libres. Para asegurar una buena resistencia del color, éste es aplicado dos o más veces, mientras la pasta de almidón asegura que el color no se expanda en el resto de la tela.
  3. Algunas zonas del diseño son sombreadas (kumadori) con una tinta más oscura, para dar un efecto tridimensional.
  4. La pasta de almidón de arroz se remueve mediante inmersión en agua corriente, tradicionalmente en un río.
  5. Todo el motivo coloreado es recubierto por pasta de almidón de arroz, de modo de protegerlo de la aplicación del color de fondo sobre toda la superficie restante.
  6. Por último, una vez que el color de fondo ha sido aplicado, el tejido es nuevamente lavado para remover la pasta de almidón.


Detalle de la aplicación de los colores sobre los diseños

  La Segunda Guerra Mundial asistió a la casi extinción del arte tradicional del bingata, pero Eiki Shiroma — un antiguo tintorero (ver aclaración del término arriba mencionada), quien había sido reclutado como soldado y enviado a la metrópolis — fue el que contribuyó ampliamente a su resurgimiento, recolectando estarcidos originales que habían sido preservados por artistas y coleccionistas japoneses. Con gran esfuerzo y la ayuda de otros artistas, Shiroma tuvo éxito en su emprendimiento y más tarde fue designado por el gobierno japonés como Tesoro Nacional Viviente en el arte del bingata.

Intérpretes de danza okinawense vestidas con diseños en bingata